Concurso de acreedores: Guía básica

Concurso de acreedores: Guía básica

El Colegio de Registradores informa que el pasado año los concursos de acreedores de sociedades alcanzaron el numero de 367 lo que supone un aumento del 12,6% con respecto al año anterior.

Quizá hayas escuchado hablar del concurso de acreedores que se presenta como una solución para solventar problemas económicos.

En este articulo compartiremos contigo toda la información referente al proceso, las solicitudes y los pasos a seguir para iniciar un concurso de acreedores. También podrás leer información sobre las funciones que cumplen cada una de las partes durante este proceso que evita la quiebra en las empresas.

1. ¿En qué consiste el concurso de acreedores?

Se le llama concurso de acreedores al procedimiento jurídico destinado a solventar problemas de insolvencia y falta de liquidez en un respectivo negocio. Dicho procedimiento consigue que los acreedores en cuestión puedan cobrar para así conseguir la continuidad del negocio y evitar la pérdida.

Durante dicho proceso se procura que el deudor en situación de insolvencia haga frente a las deudas contraídas con los acreedores. En este sentido, puede tratarse de personas físicas o jurídicas y que posean o hayan emitido créditos contra el deudor insolvente. También puede ser aplicable tanto para pymes como empresas de gran tamaño, no obstante, en España la mayoría de estos concursos están destinados a empresas.

En sí, el concurso de acreedores puede verse como un mecanismo de satisfacción de deudas. Aunque, en ciertos casos, también se emplea como segunda oportunidad orientado a la continuidad de la actividad económica y como una herramienta de protección social.

Personal administrativo preparando un concurso de acreedores de una empresa española.
Información detallada sobre el proceso de realización de un concurso de acreedores en España.

1.1. Información adicional

El principio por el cual se rige este mecanismo es denominado “par conditio creditorum”. Gracias a ello se impide que la primera persona en reclamar perjudique las expectativas de cobro del resto de los involucrados.

Al momento de ser usada como herramienta de protección social, el concurso de acreedores hace prevalecer el cobro de determinados créditos. De este modo, los trabajadores y la administración pública pueden obtener prioridad.

2. ¿Cuándo debe solicitarse el concurso de acreedores?

Para optar por la ejecución de un concurso de acreedores, la empresa afectada debe estar afrontando un grave problema económico que prevea su quiebra. Igualmente, para evitarla es necesario pasar por un proceso de saneamiento donde los acreedores pueden satisfacer en mayor o menor medida las deudas. Todo ello con la finalidad de que la actividad de los trabajadores no se extinga.

Por otra parte, el concurso de acreedores se solicita cuando el deudor padezca una situación de insolvencia que le imposibilite cumplir con sus obligaciones. De este modo, el cumplimiento regular de las obligaciones podrá observarse desde varias perspectivas como:

  • Ámbito económico — implica que la empresa no pueda pagar sus deudas íntegramente;
  • Ámbito temporal — sugiere que la empresa no pueda satisfacer las deudas de forma puntual.

Aparte de esto, se considera que no se cumplen las obligaciones cuando al hacerlo es necesario recurrir al endeudamiento sistemático. Puesto que esto sólo genera una apariencia de solvencia que puede conducir a una deuda mayor debido a intereses.

3. ¿Cuántos tipos de solicitud del concurso de acreedores existen?

Actualmente, se conocen dos modalidades de solicitud para estos concursos, estas son:

3.1. Solicitud voluntaria

Es implementada por la persona física o el responsable de la sociedad de una empresa. En estos casos, los empresarios individuales o societarios son quienes tienen la obligación de presentar la solicitud del concurso en un plazo de dos meses.

Mujer presentándose de forma voluntaria a un concurso de acreedores tras ver la insolvencia de su empresa.
Trabajadora tomando la decisión de realizar un concurso de acreedores en su empresa.

Esta medida se implementa siempre y cuando se tenga conocimiento de la quiebra o de una situación de insolvencia aún no declarada. Ahora bien, de no solicitarse en el plazo definido, la empresa podrá exponerse a pena de multas o imputaciones penales.

3.2. Solicitud forzosa

Ocurre cuando el concurso de acreedores resulta del requerimiento de un acreedor o de algún socio de la empresa inconforme con la dirección. En estos casos, el juez es quien tramita la solicitud del concurso para posteriormente decidir si se aprueba o no.

4. ¿Dónde debe presentarse la solicitud del concurso?

La solicitud debe presentarse frente a un juzgado mercantil en el plazo de dos meses siguientes a la fecha del conocimiento de la insolvencia. Esta debe estar por escrito dejando en claro que se trata de una insolvencia real o inminente.

5. ¿Qué documentos se requieren para hacer la solicitud del concurso?

La documentación que deberá aportarse al momento de la solicitud del concurso de acreedores es la siguiente:

  • La declaración de legitimación.
  • Memoria económica del deudor en cuestión.
  • El inventario de bienes y derechos.
  • La lista de los acreedores involucrados por orden alfabético.

Los documentos mencionados son fundamentales para valorar la procedencia del concurso, además se emplean para determinar las masas activas y pasivas.

5.1. Información adicional

En caso de que el juzgado apruebe el concurso este será publicado en el BOE. A partir de ese momento los acreedores podrán presentar la solicitud y justificar las deudas contraídas.

Acto seguido, el juez resolverá si las deudas están debidamente justificadas y se iniciará el proceso del concurso. Posteriormente, se nombrará al administrador encargado de negociar la deuda con los proveedores durante el período estipulado. Conjuntamente, el administrador concursal podrá ser una persona o un equipo de tres, generalmente compuesto por un abogado, un economista y un acreedor.

De haber un acuerdo se firmará el convenio del concurso de acreedores donde constarán los nuevos plazos y cantidades pactadas. De esta forma, la empresa podrá continuar con su actividad y ponerse al día con sus acreedores.

6. ¿Cuáles son las fases del concurso de acreedores?

Si bien la ley establece seis fases, el concurso de acreedores en sí se reduce a cuatro fases que son las que explicamos a continuación:

6.1. Actos previos

Se refiere a las acciones desarrolladas antes de la admisión a trámite del concurso por auto judicial, es decir, presentación de la solicitud, etc.

Esta fase es bastante amplia y compleja, ya que en ella se deliberan los presupuestos de la declaración del concurso. También los fundamentos del procedimiento que serán aplicados en la declaración.

6.2. Fase común

A grandes rasgos, abarca desde el auto de admisión del trámite hasta la entrega del informe concursal. Asimismo, en esta fase la ley exime de culpabilidad represiva al deudor, asegurando que el acreedor cobre la deuda. No obstante, se le imponen una serie de obligaciones para ello.

Una vez ingresado en la parte procesal se paralizan las ejecuciones y se impiden las actuaciones de venta de patrimonio a petición de un acreedor.

En sí, el objetivo de la fase común del concurso es determinar el alcance de este. A su vez, se intenta preservar el patrimonio del deudor para que pueda aplicarse al convenio o liquidación. De esta forma, la fase termina con la elaboración de un informe de administración concursal.

Respecto al deudor, durante esta etapa se impone la obligación de colaboración y se limitan las facultades patrimoniales. De ser un concurso voluntario se requerirá la autorización de la administración concursal para acceder al patrimonio. En cambio, si el concurso es necesario, la administración deberá sustituirlo para ejercitar actos de disposición.

En cuanto a los acreedores, estos limitan su capacidad de reclamación. Consecuentemente, durante esta fase las ejecuciones se paralizan, puesto que debe conservarse el patrimonio para respetar la orden de prelación de créditos. De igual forma, tampoco podrán presentarse nuevas demandas.

En lo que respecta a la administración concursal, deberá participar en los actos de disposición del empresario, además de conservar y administrar la masa activa.

Por último, se determinará la masa activa y pasiva, es decir, se concretarán los derechos de cobro y el patrimonio disponible.

6.3. Fase de resolución

La fase común acaba después de que el Juez de lo Mercantil lo decide, iniciando así la fase de resolución. En esta fase se prevé dos posibles resoluciones: el convenio o la liquidación.

Aunque se tramite la liquidación será posible tramitar una propuesta de convenio atrasada. Por otra parte, si se opta por el convenio, es decir, preservar la sociedad, se tramitará la liquidación total en caso de incumplimiento.

Ahora bien, el convenio puede presentarse con anticipación si se desea. De cualquier manera, su objetivo es llegar a un acuerdo con los acreedores para permitir el pago, además de introducir las quitas y esperas. Por supuesto, todas estas decisiones requieren aprobación judicial junto a su respectivo seguimiento para garantizar su cumplimiento.

En el caso de la liquidación, esta es la solución más desfavorable al celebrar un concurso de acreedores, ya que consiste en liquidar el patrimonio. Esto sólo procede en casos de inviabilidad del proyecto, aquellos donde alargar la actividad económica sólo incrementa el pasivo existente.

6.4. Determinación de responsabilidad

Se procede a esta fase si la aprobación del convenio resulta costosa, o bien cuando se produce una apertura de liquidación o incumplimiento del convenio.

La determinación de la calidad del concurso fijará la persecución del culpable, esta podrá ser “fortuita” o “grave” dependiendo de las circunstancias. Además, debe considerarse si en la insolvencia existe culpa del deudor o de cualquiera de los representantes legales.

7. ¿Quiénes pueden declararse en un concurso de acreedores?

Como podrás imaginar, hoy en día no solo las empresas pueden declararse en concurso. Al contrario, este procedimiento también se puede iniciar a particulares y herencias gracias a la ley de segunda oportunidad.

8. ¿Cuánto dura un concurso de acreedores normalmente?

En general, la duración del concurso de acreedores es variable, dados los múltiples cauces que pueden derivarse de cada procedimiento. Por lo tanto, un concurso podrá conducir a la aceptación del convenio anticipado en cuestión de meses, para esperar al cumplimiento de los plazos pactados.

La tramitación ágil y eficaz también permite alcanzar la fase de resolución en menos de un año. No obstante, después de ello es necesario esperar a la ejecución de la vía de resolución alcanzada, bien sea liquidación o convenio.

Cabe destacar que la aparición de bienes en el plazo de cinco años a partir de la conclusión puede generar la reapertura del concurso.

9. ¿Quiénes cobran primero al realizarse el concurso de acreedores?

La Ley Concursal es aquella que se encarga de establecer un orden de prelación de créditos. De modo que, los pagos están organizados por niveles. Al satisfacerse el nivel superior podrá empezar a pagarse los del nivel inferior. Ahora, si no existe capital suficiente para satisfacer el nivel entero serán abandonados proporcionalmente.

9.1. ¿Cuál es el orden de prelación para el concurso?

A continuación, te mostraremos el orden de prelación de créditos dentro del concurso de acreedores:

  • Créditos contra la masa — Se refiere a los créditos extraconcursales requeridos para la continuación de la actividad y la tramitación del concurso.
  • Los créditos privilegiados — Incorpora los créditos contra la Hacienda Pública y la Seguridad Social, bien sean laborales o garantizados.
  • Créditos subordinados — Hace alusión a los créditos restantes que se abonan cuando se han satisfecho las categorías anteriores.

10. ¿Cuáles son los efectos del concurso culpable?

En plena fase de calificación puede determinarse la culpabilidad del concurso en cuestión. Generalmente, esto ocurre cuando alguna persona ha contribuido incurriendo en dolo o culpa a producir o agravar la insolvencia de la empresa. En consecuencia, los responsables la quiebra se enfrenta a los siguientes efectos:

  • Perder sus derechos de cobro.
  • Ser objeto de responsabilidad civil e incluso de responsabilidad penal, dependiendo del caso.
  • Ser inhabilitados para administrar o representar bienes y personas.
  • Estarán obligados a restituir los bienes y derechos obtenidos de forma indebida.
  • Por último, podrán ser condenados a contribuir al pago de los créditos del concursado vigente.

11. Más información

12. Otros enlaces de interés

Doble Titulada con Grado en Educación Social y Grado en Información y Documentación por la Universidad de Salamanca.
Experta gestora, administradora y tesorera de recursos económicos en la empresa privada durante más de 3 años.

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